martes, 22 de septiembre de 2009

Ica: 15 de agosto del 2007 - 6:40:56pm

El presente trabajo nace de querer analizar, comprender y dar a conocer los estragos que trajo el pasado 15 de agosto del 2007; un desastre natural inesperado por todos los peruanos (especialmente los iqueños), un día laborable como cualquier otro, alrededor de las 6:40:56 pm, un gran terremoto cuya intesidad fue 7.9º en la escala de Richter (la escala sismológica de Richter, también conocida por su nombre más adecuado de escala de magnitud local(ML), es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar el tamaño de un terremoto) con epicentro en el mar, frente a las costas de la ciuadad de Pisco. La cantidad de muertos y heridos fue impresionante, cabe diferenciar que si este movimiento telúrico se hubiese producido en horas de la madrugada, las víctimas que lamentar hubiesen sido mayores. Los daños materiales fueron devastadores, Ica quedo prácticamente inhabitable, familias enteras se quedaron en la nada.

La ayuda llegó de todas partes del mundo pero no para todos. En unos de los puntos del presente trabajo veremos que pasó con aquellas personas que no recibieron ayuda, por ejemplo zonas aledañas a Ica.

Informe del 1er viaje a Ica :D

Al llegar Ica (centro) era como si nada hubiese ocurrido pero mientras más era nuestro recorrido más era nuestra sorpresa y más aún al dialogar con las personas, nos dimos cuenta que viven a la expectativa que algo similar vuelva a ocurrir. Las personas que fuimos entrevistando nos mostraron su indignación por la ayuda que el gobierno les ofreció ya que fue momentánea y de tan solo palabras, alegan que el gobierno no dio soluciones a sus problemas y que Ica se convertiría en una ciudad muerta, como la de Yungay (comparando con el terremoto de Ancash de 1970).

Al llegar a Ica no vimos rastros de pobreza, la ciudad es una pequeña Lima, con sus plazas y calles chicas, no notamos ambulantes (como esperábamos) y el aumento de taxis tipo tico nos serviría de guía, para llegar a las zonas más remotas donde la combinación de pobreza y terremoto habían sido devastadoras.

El iqueño siente que el terremoto cambió su ciudad, nos expresó un joven al que encontramos en la plaza, según él, Ica cambió mucho después del terremoto, los ojos del mundo estuvieron puestos en ese lugar (devastado por el desastre) y la gran ayuda que los países dieron, hacían pensar al iqueño que la restructuración de su ciudad iba a generar el crecimiento económico; pero tan solo eran papeles, no se sabe la dirección de toda la ayuda que Ica recibió, asintió indignado el joven.

La gran desorganización para ver la manera de ayudar a Ica se hacía visible, la falta de un plan estratégico por parte del gobierno se evidenció, el Perú no estaba listo para afrontar tal desastre natural, todo fue a último momento.

La población iqueña económicamente activa se vio obligada a emigrar, para buscar un trabajo y así poder sostenerse y mantener a su familia.


Si bien Ica había quedado en una zona inhabitable ya que la mayoría de edificaciones habían colapsado y las que quedaban estaban en malos estados como para poder vivir dentro de ellas, el sector de construcción tuvo un impulso grandioso, pero según las manifestaciones de los pobladores, no había avances en la reconstrucción de la ciudad ya que cambiaban de ingeniero o jefe de FORSUR y así las obras se paralizaban y si ya estaban en reconstrucción se quedaban incompletas, tomamos muchas fotos de casas incompletas, por los constantes cambios de ingenieros y jefes de obra en la zona, esto fue manifestado por una joven madre del asentamiento humano Keiko Fujimori.

Otro punto importante a mencionar es sobre los bonos que otorgaban a los damnificados, según versiones de los pobladores; estos bonos fueron usados por personas que no eran damnificadas he aquí la explicaciones de cómo muchas urbanizaciones iqueñas crecieron a ritmo acelerado debido a que cualquier persona que en su DNI decía Ica, ya era considerado damnificado, esto trajo consigo a unos “damnificados bamba”, así como reveló una pobladora de la zona, lo único que generó este problema fue vaciar los fondos ya manoseados por FORSUR, quedando menos dinero para las personas realmente damnificadas, personas que habían perdido todo, no tenía qué comer ni donde dormir, sólo algunas personas realmente danmificadas recibieron la ayuda necesaria.

El fondo de damnificado se daba a los que tenían el cartón de damnificado, el fondo era de 16 mil soles, pero con el incremento de estos damnificados bambas el Estado sólo dio 6 mil soles para poder construir o reconstruir sus casas (el fierro había subido, pero las compañías de cementos y de ladrillos hacían un descuento de hasta el 40 % a los que llevaban este documento)

Dos años después del terremoto, la población siente que el gobierno no los ayudó como esperaba, las donaciones y los conciertos que se hicieron para recaudar fondos no se sintieron.

Las actividades a las que la gente más humilde se dedicaba cambió. Uno de esos cambios sociales que se nos informó - por medio de un poblador del asentamiento humano “Pollitos” de la periferia de la ciudad - es el aumento de la delincuencia. Durante los primeros seis meses hubo saqueos y delincuencia en pandilla. Había turbas (según nos cuentan), la policía no podía manejar y estas turbas fueron desapareciendo con la llegada de refuerzos que iban de Lima.


Otro aspecto es el aumento de los llamados “chatarreros”, ya que el fierro subió a causa de alza de su demanda - un aspecto paradójico que nos hizo notar otro poblador de Ica, el fierro que sirve para construir sube, en la circunstancia que la gente tiene que construir su casa que se ha derrumbado por el terremoto - en Ica, esta gente va en grupos (con niños que no pasan de los 11 años) y armados con picos rompen los muros de las casas u hospital que se haya caído para extraer el fierro y venderlo, esta gente se sintió intimidada cuando se les preguntó sobre su actividad, algunos sin necesidad de preguntarle nada respondían diciendo: esto ya no sirve, señor.

La gente de Ica y de las zonas rurales, al inicio, se sintió intimidada por las preguntas y las fotos que tomábamos, pero a medida que una señora nos contaba como cambiaron sus actividades después del terremoto, venia una más y otra más. Todas pensaron que éramos de la prensa, pero al mostrarles nuestros carnets con la carrera especificad, entendían que sólo era un trabajo de investigación. Las personas (mujeres en su mayoría), se quejaban mucho sobre el gobierno, nos explicaron que FORSUR no les ayudó y tuvieron que recurrir a un familiar (en la mayoría de Lima) para que los ayuden mientras se levantaban económicamente. Es conveniente que el gobierno proceda a reorganizar FORSUR, decían los pobladores

Esta investigación se realizó en los asentamientos humanos de Ica, donde se encuentra pobreza y en algunas partes pobreza extrema.


FORSUR
FORSUR es una palabra - que para el poblador iqueño - es sinónimo de una total desorganización y un abismo de esperanzas. FORSUR es un fondo para el sur que el gobierno del actual presidente Alan García, creó a trece días de ocurrido el desastre para la reconstrucción integral de zonas afectadas por los sismos (15 de agosto de 2007)

Las ONGs
Entre muchas organizaciones sin fines de lucro que encontramos, destaca en esta zona el trabajo de Entreculturas Fe y Alegría, es una organización para la educación y el desarrollo de los pueblos, promovida por la Compañía de Jesús (Jesuitas). Esta organización, crea escuelas en las zonas más pobres de Ica y da educación de alta calidad. Además, fue una de las primeras en llegar a las ciudades más alejadas de Ica, donando las “carpas azules” que ayudaban hasta que las personas, con el fondo de FORSUR, construyan sus casas.